03.16.08
El aburrimiento del NO A LA GUERRA
Después de ir a la manifestación contra la guerra, 5 años después de esas manifestaciones masivas de millones de personas, la verdad que lo único que se vio fue el aburrimiento.![]()
¡¡Pero qué manifestación más aburrida!! la verdad es que últimamente casi todas me producen el mismo sopor, pero es que en este caso el aburrimiento me llevaba casi a la tristeza.
En un mundo donde el militarismo invade nuestras vidas, la guerra es una forma válida de actuar por parte de los poderosos, donde la “vigilancia” y “seguridad” es algo que intentan hacernos creer que hay que aplicar a los ciudadanos de a pie “por su bien”, la crisis económica valida invadir, matar, porque “los malos son los culpables” pero jamás es por causa de los abusos realizados por el sistema actual, llamado capitalismo.
En un mundo donde la guerra se ha convertido en el estado permanente, va y se hace una manifestación, que por su puesto ya no convocan ni PSOE ni sindicatos mayoritarios, una vez en el poder, ellos son parte de la guerra y por tanto no pueden denunciarla, quienes si convocan, yo me pregunto ¿ están organizados para denunciar el estado de guerra permanente, el aumento del gasto militar, la farsa que hay bajo la etiqueta de “terrorista”, la actuación benevolente de todos nuestros políticos en cuestiones militares, la mentiras diplomática o diplomáticas mentiras sobre la resolución de conflictos en las distintas zonas donde día a día se libra una batalla a vida o muerte?
La respuesta supongo que es no, porque la falta de imaginación y creatividad para la denuncia de la lucha contra la guerra está patente, han pasado 5 años y no se producen cambios en la forma de expresar ese NO A LA GUERRA , cómo si no hubiesen habido cambios!!!!!…
En fin para eso la próxima vez casi prefiereré celebrarlo en casa, viendo los vídeos de hace 5 años, donde en la denuncia si había creatividad, rabia, vida, lo veré comiendo palomitas y con un poco de suerte me llevará a la reflexión personal de qué está pasando y no al desencanto de lo que “realmente” está pasando.